El SUV híbrido familiar se ha convertido en el refugio favorito del comprador español que no quiere renunciar a la gasolina del todo, pero tampoco quiere pasar por caja cada semana. En ese terreno, dos nombres mandan: Toyota RAV4 y Honda CR-V. Dos filosofías distintas, dos arquitecturas híbridas que no se parecen, y un comprador en 2026 que tiene que decidir si lo suyo es enchufar en casa o simplemente repostar y olvidarse.