El nuevo bZ4X, el primer coche eléctrico global de Toyota, le está dando más de un quebradero de cabeza al gigante japonés. El modelo ya empezó con mal pie su carrera comercial, pues a mediados del año pasado la compañía se vio obligada a realizar una llamada a revisión generalizada debido a un fallo de seguridad en los pernos de anclaje de las ruedas.