Cuesta más de 50.000 euros, un maletero de solo 174 litros y una suspensión poco amiga de las vértebras. Aun así, resulta difícil bajarse sin sonreír.
Cuesta más de 50.000 euros, un maletero de solo 174 litros y una suspensión poco amiga de las vértebras. Aun así, resulta difícil bajarse sin sonreír.